MADRID, España. — Miles de ciudadanos se congregaron este lunes en la capital española para presenciar el desfile militar con motivo de la Fiesta Nacional de España. Durante una hora y media, las Fuerzas Armadas exhibieron sus capacidades operativas con un despliegue que incluyó a 4,380 efectivos, de los cuales 3,850 son hombres y 530 mujeres. La parada militar contó además con la participación de 144 vehículos, 39 motocicletas, 286 caballos y 5 perros. En el ámbito aéreo, el cielo de Madrid fue surcado por 34 aeronaves de caza y adiestramiento, 16 aviones de transporte y 32 helicópteros.
El momento de mayor tensión se produjo a la llegada de Pedro Sánchez. Al descender de su vehículo oficial, el presidente fue objeto de insultos, silbidos y abucheos por parte de los asistentes, en lo que analistas señalan podría ser su último desfile en el cargo antes de las elecciones programadas para el 29 de noviembre. Por el contrario, la llegada del rey de España, quien portaba el uniforme de gala del Ejército del Aire y del Espacio, junto a la reina Letizia, fue recibida con aplausos, vítores y exclamaciones de "Viva el rey".
El cierre del desfile aéreo estuvo marcado por un hito sin precedentes: cuatro Eurofighter del ala 14 dibujaron la bandera de España en el cielo utilizando humo de colores, convirtiéndose en la sorpresa principal de la jornada. Tras concluir el acto militar, los reyes, acompañados por la princesa de Asturias y la infanta Sofía, se trasladaron al Palacio Real para encabezar la tradicional recepción oficial con autoridades del Estado y representantes de los sectores político, económico, social y cultural del país.


