BOGOTÁ, Colombia. — El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha confirmado su intención de implementar un estatuto antiterrorista, una medida que fue eje central de su campaña electoral bajo la promesa de "destripar a la izquierda". Mientras el ministro del Interior, Rodrigo Lara, sostiene que la normativa está diseñada para combatir el crimen vinculado al narcotráfico, diversos congresistas y organizaciones civiles han alertado sobre el riesgo de que la ley sea utilizada para reprimir la disidencia y las manifestaciones ciudadanas.
El politólogo Horacio Duque calificó la propuesta como una medida con "ínfulas militaristas" que sigue un manual de la ultraderecha global, alineado con el denominado Escudo de las Américas, con el objetivo de neutralizar a la oposición política. Aunque el texto íntegro no ha sido publicado, se ha confirmado que el documento está bajo revisión por delegados de la Organización de las Naciones Unidas y de la embajada de Estados Unidos en Colombia.
De acuerdo con el ministro Lara, el proyecto busca ampliar las facultades de la fuerza pública para actuar contra grupos armados catalogados como terroristas. No obstante, la propuesta ha generado alarma por su definición laxa de "colaboración intelectual", la cual podría aplicarse a participantes en protestas sociales.
Iván Cepeda, líder de la oposición y ex candidato presidencial, calificó el proyecto de "inquisidor" y "antidemocrático". Según Cepeda, la iniciativa otorgaría facultades discrecionales al Ejecutivo, legalizaría la tortura y operaciones de inteligencia criminal, además de anular el debido proceso. El Pacto Histórico ha anunciado que presentará una férrea oposición en el Congreso de los Diputados.
La presentación de esta iniciativa coincidió con la difusión de una videollamada entre De la Espriella y Flávio Bolsonaro, candidato presidencial de Brasil que disputará una segunda vuelta el próximo 25 de octubre contra Lula da Silva. Durante la conversación, ambos líderes discutieron estrategias de seguridad y acciones contra el progresismo. En el intercambio, De la Espriella declaró: "Delincuente, narcoterrorista que no se someta, lo voy a dar de baja".

